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Sorprendente fotografía interactiva del Monte Everest de 4 mil millones de pixeles

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 12/26/2012

Con el apoyo de Microsoft y la Royal Geographical Society, el fotógrafo, cineasta y montañista David Breashears elaboró esta que es la imagen más detallada que existe hasta el momento del Monte Everest, uno de los puntos geográficos más emblemáticos del planeta.

 

El Monte Everest es uno de los puntos geográficos más emblemáticos de nuestro planeta, un macizo que por muchos años fue un reto insuperable para el ser humano y los montañistas que se proponían alcanzar su cima. Su simbolismo, también religioso para muchas personas que habitan la región de los Himalayas, explica un poco la fascinación de este que es el promontorio más alto de la Tierra, con 8,848 metros de altitud.

Ahora, con los modernos recursos tecnológicos que tenemos al alcance, su exploración no está limitada a unos cuantos y, por el contrario, gracias a la labor del fotógrafo David Breashears, es posible echar un vistazo con todo detalle al legendario monte.

Durante la escalada que realizó en la primavera de este año (la quinta en su vida), Breashears tomó cientos de fotografías del lugar con lentes de 300 mm, 477 de las cuales unió para generar la que es hasta el momento la imagen más detallada del Everest: 4 mil millones de pixeles de resolución.

Con el apoyo de Microsoft y la Royal Geographical Society, el también cineasta expresó su emoción por compartir este esfuerzo.

También en Pijama Surf: Fotografía de Machu Picchu de 15.9 gigapixeles: la exploración a todo detalle del santuario inca.

[Telegraph]

¿Los perros son más inteligentes que los gatos? Eso dice la ciencia

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 12/26/2012

Una vez más un estudio dice demostrar la superioridad intelectual de los perros por sobre los gatos, los animales domésticos más populares entre la humanidad, al parecer porque la capacidad cognitiva del Canis familiaris posee características que también se encuentran en el cerebro humano.

Los perros y los gatos son, fuera de toda duda, los animales domésticos más populares entre el hombre, mascotas, asistentes y compañeros que han acompañado a la humanidad desde tiempos remotos: se calcula que la domesticación del perro ocurrió entre 15 mil y 8 mil años antes y la del gato (discutida) igualmente parece tener una antigüedad de 8 mil años.

Sin embargo, esta cercanía temporal, espacial y afectiva contrasta enormemente con su disparidad de caracteres: mientras que unos se distinguen por su fidelidad a toda prueba y su abnegación, los otros presumen con orgullo su autonomía y su autosuficiencia, su lazo apenas accidental para con aquel que cree ser su dueño.

Quizá por esta razón se ha alimentado, desde siempre, una oposición entre ambas especies, con bandos que defienden la superioridad de unos sobre otros, argumentando a su favor y en su contra y, como en este caso, teniendo a la mano investigaciones como esta que realizó Juliane Kaminski y otros colegas suyos de la Universidad de Portsmouth, en Reino Unido.

De acuerdo con Kaminski, los perros son más inteligentes con los gatos en la medida en que son capaces, primero, de responder a señales lingüísticas asociadas con determinados objetos y situaciones y, por otro lado, de inferencia, cualidades ambas que se observan casi exclusivamente en seres humanos, primates superiores, delfines y en algunos casos pericos.

El estudio parte de una investigación llevada a cabo por Kaminski en 2004, cuando presentó a un perro siete de sus juguetes habituales que identificaba por su nombre y un objeto más con el que nunca antes había tenido contacto. El perro, de nombre Rico, recibía entonces la orden de traer uno de sus juguetes pero con una palabra desconocida y azarosa: “¡Sigfried!”, decía Kaminski, para confusión del animal. Este, sin embargo, solucionaba el problema tomando el objeto que nunca antes había visto, infiriendo que era este al que se refería la investigadora. Hasta el momento, los perros son la única especie que ha mostrado esta habilidad humana.

Los gatos, en contraste, no son capaces de resolver problemas de este tipo y su inteligencia parece limitarse a actividades de supervivencia elemental como conseguir su propia comida. Incluso en otro aspecto cognitivo como la memoria, una investigación de Sylvain Fiset, de la universidad canadiense de Moncton, encontró que los perros recuerdan mejor que los gatos, al menos en el corto plazo, pues pueden, por ejemplo, recordar dónde vieron una fuente de comida a pesar de haberse distraído por un momento, mientras que los gatos, en una situación similar, olvidan de inmediato y empiezan a buscar como si nunca hubiera visto nada.

Lo discutible de estos estudios, como seguramente nuestros lectores lo notarán, es que, en efecto, la medida de la inteligencia está dada por las capacidades humanas, un criterio antropocéntrico debatible que, en consecuencia, hace dudar sobre las deducciones que se deriven de este.

[WSJ]