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Tu boleto de entrada a este festival en Santiago… ¡es tu propia basura!

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 05/12/2017

Una ingeniosa forma de hacernos ver que nuestros desechos no son basura si aprendemos a darles otro uso

Todos sabemos que la generación de basura se ha convertido en un problema insoslayable. Por nuestra manera contemporánea de vivir, asociada sobre todo con el consumo desmesurado y la producción de mercancías de uso fugaz, la generación de basura se ha multiplicado hasta niveles que amenazan el equilibrio ecológico del planeta y, en última instancia, nuestra propia sobrevivencia.

Con todo, es posible que buena parte de este “problema” no sería tal si cambiáramos nuestra idea de ciertos conceptos fundamentales: consumo, desecho, vida útil y quizá incluso otros más amplios como creatividad o entorno.

Este fin de semana la capital de Chile, Santiago, albergará un festival que intenta sembrar la transformación de ese modo de vida: Menos es más, el cual se presenta con la divisa de ser “el primer festival financiado gracias a tu basura”.

¿A qué se refiere esto? A un hecho sencillo: para entrar al festival, tu “boleto” es algo de la basura que generas cotidianamente, la cual a su vez se convertirá en el pago para las personas y organizaciones que impartirán las actividades del evento.

Clases de yoga, talleres de huertos, clases de observación de aves y bichos, charlas, música en vivo (hip hop, electrónica, rock experimental) y actividades para niños es algo de lo que Menos es más es ofrece a cambio de tu “basura”. Suena bien, ¿no crees? Y lo mejor de todo es que, sutilmente, aprendemos que la basura no es tal cuando podemos encontrarle un uso.

La cita es este 13 de mayo en Infante 1415, Providencia. Si necesitas más información puedes acudir a las redes sociales del festival:

facebook.com/menosesmasfestival

@menosesmasfestival (en Instagram) 

Antiguamente se conocía al petróleo como "aqua infernalis", advirtiendo el enorme peligro y destrucción que presenta este compuesto orgánico

El petróleo, el llamado "oro negro", es la principal fuente de energía de nuestra civilización y ha sido símbolo del progreso basado en la tecnología y en la explotación de la naturaleza. El desastre ecológico en el que vivimos está indisociablemente ligado a nuestro matrimonio con el petróleo, un recurso no renovable que representa una ambiciosa visión de crecimiento desmedido sin consideraciones del equilibrio y la armonía a largo plazo. No es casualidad que los pensadores medievales habían llamado a esta sustancia aqua infernalis.

La Revista SYMBOLOS de Federico González escribió hace unos años un artículo sobre el simbolismo del petróleo, que cada vez se vuelve más ominoso:

Es muy significativo que la principal fuente de energía de que se alimenta la sociedad moderna sea una sustancia subterránea, producto de la descomposición orgánica de residuos vegetales y animales: el petróleo, aceite de piedra, la antigua aqua infernalis medieval.

El equipo de SYMBOLOS sostiene que los pensadores de la antigüedad y del medievo consideraban que la manipulación de los materiales del subsuelo era algo que debía hacerse con el máximo cuidado, al tomarse en serio el simbolismo de lo inferior, de las fuerzas telúricas y caóticas. Eran objeto:

de un especial y consagrado tratamiento, sólo ejercido además por las castas sacerdotales (ver los antiguos Kuretes, los Kabires y Dáctilos). Se sabe que el primer hierro que se utilizó no era de mina, sino meteórico, caído del cielo, y que mucho más tarde se optó por extraerlo de la tierra.

Y es que "las entrañas telúricas encierran un potencial de energías de dicha índole, es decir subhumano e infrahumano, que el hombre arcaico mantenía a raya a través de la fuerza eficiente de los ritos y los símbolos". Y, acaso, no constatamos el poder infernal del aceite de piedra cuando al sacarlo de las profundidades lo derramamos en el mar o en la tierra, dejando muerte y destrucción, haciendo de alguna manera infierno sobre la tierra. 

Estudiosos de textos antiguos, los redactores señalan:

Igualmente al designar con la expresión aqua infernalis al petróleo, los hombres de la Edad Media conocían muy bien las "influencias" nefastas que podrían desprenderse de su manipulación y uso desmesurado. Esta advertencia al parecer no la tuvieron en cuenta los que diseñaron el modelo de civilización que estamos padeciendo, civilización que como todos sabemos encuentra su principal sustento en el petróleo y sus múltiples derivados.

En el petróleo ven el símbolo de "una falsa deidad llamada progreso, reflejo de la ignorancia la alienación, la dependencia y la impotencia de la humanidad contemporánea que no ha podido crear ninguna alternativa de cambio a la servidumbre que aún le profesa". Con este oro negro de los infiernos (infierno significa justamente esto: lo inferior):

el hombre ha llegado a crear un sofisticado mundo mecánico, pseudoanimado y pseudovivo, ha creado una poderosa ilusión de movimiento y velocidad en el plano físico que no deja de ser, por inferior, la más evanescente y peligrosa como claramente hoy podemos verificar, por el agotamiento de sus reservas que ya vislumbramos, y las crisis económico-políticas fatales, a que su misma escasez está dando lugar.

Algunos podrán objetar que basarse en el simbolismo cósmico del petróleo para advertir sus peligros es sólo pensamiento mágico-animista; pero estos serán los mismos que no ven ningún impedimento en saquear las reservas del planeta, en explotar la naturaleza, erradicar especies enteras de animales y plantas y demás; justo porque no creen que exista ánima alguna, ven la Tierra como una masa inerte al servicio del hombre y su impulso mecánico y ciego de progreso.

 

Lee el ensayo completo en la Revista SYMBOLOS

Foto: Vogue Italia "Oil Spill"