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Volver a lo manual y lo artesanal: un remedio contra la ansiedad y depresión de nuestra época

Buena Vida

Por: Pijama Surf - 05/16/2017

Las actividades manuales generan dopamina, favorecen el estado de mindfulness y el dar valor a "lo pequeño y lo cotidiano"

La simplicidad es un lujo que debemos cultivar ahora más que en ninguna época. La sobreestimulación de la publicidad, los gadgets, la vida digital, han hecho que pasemos horas frente a un dispositivo consumiendo información, en el mejor de los casos propositiva, pero la mayoría de veces perdemos el tiempo observando hasta en tiempo real la vida de otras personas. Y cada vez más, hemos perdido la capacidad de asombro por las cosas cotidianas.

Como en ninguna otra época, la era digital nos ha alejado también de las actividades manuales, las hemos dejado en el plano de aquello que preferimos pagar a alguien más por que lo haga: asear la casa, regar o cuidar las plantas, usar nuestro ocio para algo creativo que involucre nuestra atención y la reconfortante repetición de movimientos (como tejer, dibujar, o simplemente, remendar  un calcetín); arreglar aquello que se ha descompuesto sin pensar a los dos segundos en sustituirlo por uno nuevo.

Y más allá de la superficialidad que conlleva encerrarnos en eternos lapsos de consumo de pseudoinformación por medio de nuestros dispositivos, existe un factor que estamos perdiendo de por medio: las cualidades terapéuticas que resultan de hacer algo con nuestras propias manos. En general, este tipo de actividades requieren de nuestra atención (por lo que se piensa, pero sólo como desde lo lejos, por lo cual es muy relajante para la mente), pero, además, al hacer algo manual tu mente genera dopamina, la hormona de la recompensa, lo cual es muy placentero. Estas actividades propician un estado similar al mindfulness.

Te compartimos algunos beneficios de actividades manuales que hemos estado delegando y que son perfectas para dejar de sumergirte en la sobreinformación y tener un momento contigo de manera que se reduzca la angustia, el estrés, la depresión y otras emociones que son propias de esta acelerada época:

 

Cocinar

Para la psicóloga Lisa Bahar, una de sus más recurrentes recomendaciones a sus pacientes es cocinar, ya que de este modo se centran en el momento presente pero rodeados de estímulos. Al hacer una ensalada, por ejemplo, “Comienza observando la piel los insumos, el color, la textura, el olor”, recomienda. Está comprobado que cocinar (sin prisas) reduce el estrés y promueve el disfrute del momento.

 

Hacer jardinería

Están tan probados los beneficios de la jardinería para la mente que, de hecho, ha nacido una terapia llamada horticultura y se ha desarrollado para ayudar a personas con problemas psiquiátricos. Contribuye enormemente a disminuir la ansiedad, y hará que descanses mejor cuando duermes.

 

Tejer

El movimiento repetitivo de tejer, en mancuerna con el sentimiento de crear algo, hace que el cuerpo genere dopamina (el neurotransmisor de la recompensa), endorfinas (que producen una sensación de bienestar, liberadas también durante el ejercicio) y serotonina (asociada con el buen humor). Los beneficios de tejer se han vinculado a los de la meditación. 

 

Colorear

Esta lúdica actividad promueve el estado de atención plena (mindfulness) y ayuda a reducir el estrés. Además, como lo advirtió Jung en su momento, dibujar y colorear figuras como mandalas es una poderosa herramienta de sanación y, también, de relajación y lucidez. Te recomendamos este libro de ocultismo para colorear.

 

Ahora, si bien todo ello te ayudará a volver a la simplicidad, hay que recordar que la vida son muchos los momentos agridulces, y lo más necesario para tener una mejor calidad de vida es darle significado con lo que verdaderamente vale; la simplicidad es, sin duda, un buen comienzo. 

8 maneras de aumentar tu atención en la era de la distracción

Buena Vida

Por: pijamasurf - 05/16/2017

Nuestros niveles de atención son cada vez menores. Desarrolla tu capacidad de atención profunda con estos ejercicios para el día a día

Es paradójico, pero en la llamada era de la información, una de las cualidades más escasas es la atención. Impregnados de tantos estímulos, muchos de ellos, incluso resultado de estudios neuropsicológicos y aplicados mayormente a la mercadotecnia, nos roban la atención llamada bottom-up (el tipo de atención que nos atrapa cuando escuchamos un ruido o una notificación). Este es el tipo de atención que nuestro organismo usa como mecanismo de defensa para el peligro, por ejemplo.

Entonces, como estamos tan estimulados, en realidad es cada vez más difícil centrar nuestra atención en algo. Como ejemplo, jamás en la historia habíamos tenido acceso a un dispositivo parecido a los teléfonos móviles. Si bien en el siglo pasado los aparatos comenzaron a poblar nuestra realidad, eran extensiones más lejanas; ahora, los móviles parecieran extensiones de nuestro propio cuerpo. Sus notificaciones constantes son un gran distractor; también la sorprendente necesidad de revisar las redes sociales, o bien, la compulsividad de mantenernos (sobre)informados.

Y en este mundo de estímulos y distracción, lo más importante para recuperar la atención es hacer consciente que, aunque pareciera que somos multitasking, no es así, y en realidad no estamos concentrados. Una vez racionalizado esto existen algunos métodos que pueden ayudarte a estar enfocado, verdaderamente enfocado, lo más posible, en tu vida diaria:

 

Desintoxícate de lo digital, aunque sea una vez por mes

Si no te das el momento de sentir la diferencia, no la notarás. Por ello es imprescindible que cada cierto tiempo (de preferencia una vez al mes como mínimo) dejes los aparatos y te desintoxiques, tanto para que descubras tu grado de adicción como para que experimentes cómo luego de unas hora puedes comenzar a sentir más la vida que pensar en publicarla (¿presumirla?).

 

Medita

La meditación mindfulness es una de las bondades milenarias de Oriente que te ayudarán a desarrollar tu atención plena, volviendo a lo más básico, lo más sencillo y universal: la respiración.

 

Trabaja por lapsos y toma descansos

Según algunos estudios, es más fácil que tu mente se concentre si trabajas por lapsos de unos 52 minutos, y luego descansas 17. De este modo podrás relajarte, pero luego de verdaderamente haber avanzado en lo que estabas haciendo.

 

No existe el multitasking

Cuando crees que eres capaz de hacer atentamente una multiplicidad de cosas simultáneas, en realidad no es verdad. Lo que estás haciendo es una especie de focalización aparente, muy breve, cada ciertos segundos. No, no estás poniendo atención a nada, lo dicen distintos estudios en la materia.

 

Escucha

Desde que los dispositivos están entre nuestras vidas sociales, ¿te has preguntado cuándo fue la última vez que verdaderamente escuchaste cada palabra de alguien con quien saliste a un café?, ¿cuántas veces durante la conversación no pensaste en checar tu teléfono o en ver si tuviste likes, o simplemente en tomarlo? Vuelve a tus relaciones, disfruta verdaderamente el tiempo con las personas que quieres. Una manera para iniciar esto es simplemente escuchando.

 

Lee

Leer favorece procesos de aprendizaje y atención desde que eres niño. Cuando lees, tu mente tiene que “dibujar" las imágenes. De este modo, tu atención está plenamente ahí, ya que de lo contrario la actividad de la lectura deja de ser placentera. Leer es una excelente manera de entrenar tu mente, cada día, para fijar la atención.

 

Teje

Incluye esta milenaria actividad entre las tuyas, seas hombre o mujer. Además de que tu cerebro arrojará dopamina (y por ello es sumamente placentero), te relajarás y luego de hacerlo serás mucho más propenso a realizar con atención lo que te hace falta.