*

X

Sobre cómo aceptar las emociones negativas para disfrutar de paz mental

Salud

Por: PijamaSurf - 09/29/2017

La aceptación es un método que practica la no reactividad, la mera observación de la experiencia interna previa a la toma de acción

A lo largo de la evolución humana, tanto la mente como el cuerpo se han adaptado a la sensación, percepción e interpretación de numerosas emociones que albergamos en nuestro interior. Si bien las emociones más comunes, como la felicidad, tristeza, desagrado, ira y vergüenza, cumplen con un rol importante en la supervivencia del ser humano, existen otros sentimientos que influyen positiva o negativamente en la manera de relacionarnos con otros, experimentar la vida y comportarnos en la cotidianidad.

Esto quiere decir que tanto las emociones como los sentimientos, positivos o negativos, tienen una función indispensable en la existencia humana. Como si fuesen un filtro que ayuda a enfrentar numerosas crisis o problemas en el día a día, permitir que se expresen y aceptarlos es una vía para mantener la paz mental.

En los últimos años, la terapia cognitiva basada en mindfulness y la terapia de aceptación y compromiso buscan la aceptación de emociones negativas como una manera de alcanzar una salud plena. Usando como evidencia científica los cambios positivos a nivel neurológico, la resiliencia emocional –resultado de la aceptación de toda emoción– ayuda a reducir los síntomas de depresión y ansiedad. De acuerdo con Brett Ford, profesora de psicología de la Universidad de Toronto, “la aceptación implica no intentar cambiar lo que estamos sintiendo, sino quedarse con los sentimientos, tomándolos por lo que son”. Sin embargo, ¿cómo es posible que la aceptación de las emociones negativas pueda implicar el bienestar psicológico de una persona en un período a largo plazo?

Cuando Ford era estudiante de doctorado en la Universidad de California en Berkeley, publicó junto con tres colegas los resultados de un estudio realizado en conjunto. Sus análisis mostraron que la magia de la aceptación se encuentra en su efecto de embotamiento sobre las reacciones emocionales frente a eventos estresantes. Se trata de un mecanismo que puede, con el paso del tiempo, llevar a una salud psicológica positiva y a altos niveles en la percepción de satisfacción; es decir, aceptar sentimientos como la ansiedad o el enfado no nos hará felices de manera inmediata ni amplificará o reducirá la experiencia emocional, sino que mejorará la salud mental cuando nos volvemos a enfrentar a emociones negativas durante eventos intensos en la vida o inconveniencias menores. Esto se debe a que la aceptación es un método que practica la no reactividad, la mera observación de la experiencia interna previa a la toma de acción.

La resistencia a la reactividad innata para dar paso a la observación sin juzgar las sensaciones es un proceso muy complejo que depende del contexto mismo. Según la filosofía budista, la aceptación no significa resignarse a una situación estresante o negativa, sino comprender que las emociones negativas son parte indispensable del ser humano y ayudarán a enfrentar el evento que tenemos en frente.

En palabras de Svend Brinkmann, profesor de psicología de la Universidad de Aalborg en Dinamarca:

La vida es increíble de vez en cuando, pero también es trágica. Las personas mueren en nuestras vidas, las perdemos, y si sólo estamos acostumbrados a permitirnos a tener pensamientos positivos, entonces estas realidades pueden impactarnos de manera más intensa de lo que realmente sucede.

De este modo, la felicidad deja de ser un objetivo de la vida y se convierte en tan sólo una parte de ella, junto con las emociones negativas. Es así que el objetivo de la vida se vuelve experimentar la vida misma tal y como es.

3 signos del síndrome de estrés postraumático y cómo tratarlo en lo inmediato

Salud

Por: pijamasurf - 09/29/2017

Las catástrofes dejan una huella en la psique

El síndrome o trastorno de estrés postraumático (en adelante TEPT) se considera un trastorno mental asociado, como su nombre lo indica, con algún trauma significativo en el desarrollo y la vida psíquica de una persona. En general se caracteriza por la coincidencia de distintos síntomas cuyo origen pueden rastrearse hasta la ocurrencia de un evento traumático, usualmente uno que implicó daño físico, amenazas o peligro para la persona.

El TEPT se ha observado en soldados expuestos a acciones de guerra, niños que sufrieron violencia intrafamiliar, personas que fueron torturadas, mujeres que sufrieron algún tipo de acoso sexual y otras situaciones afines, de las cuales no es posible excluir a quienes atravesaron por una catástrofe imprevisible (natural o social) que implicó la muerte de uno o varios series queridos, la pérdida del patrimonio familiar, la necesidad de desplazarse a otro lugar de residencia, etcétera.

Entre los signos más notables del síndrome de estrés postraumático se encuentran, según Francisco Martínez León, jefe del programa de atención psicológica a distancia de la UNAM, estos tres que pueden servir como una guía breve y expedita para reconocer a personas que pudieran estar padeciéndolo. A saber:

 

1. Hipersensibilidad al entorno

Cualquier movimiento que antes nos parecía normal, ahora nos parece que es un sismo o tenemos la sensación constante de movimiento. Esto no es un acto consciente, pero estamos prestando atención a cosas que normalmente no nos causan impresión.

 

2. Ansiedad exacerbada

“La ansiedad después de un sismo nos trae muchos signos físicos que son más evidentes cuando hay rigidez muscular, dolores de cabeza e insomnio prolongado”. Además de estos que menciona Martínez, también se sabe que reacciones como los ataques de ira, la dificultad para conciliar el sueño y para concentrarse y la irritabilidad se asocian con el TEPT.

 

3. Pensamientos de desolación constantes

"Se piensa constantemente sobre qué va a pasar o qué va a ser de uno en la posibilidad de una réplica, y se tienen constantes recuerdos del evento”. Martínez León menciona este síntoma en relación con el terremoto del pasado 19 de septiembre ocurrido en México, pero en general los “pensamientos negativos” y las evocaciones del trauma sufrido son característicos del síndrome.

 

En cuanto al tratamiento que, en lo inmediato, puede recibir una persona afectada por TEPT, Martínez León ofrece estas recomendaciones:

Escuchar música suave, pintar, hacer actividad física leve que no implique salir a la calle, evitar tener contacto con las imágenes de derrumbes posterior al sismo y tener charlas con los amigos sobre cómo se sienten es importante.

Agrega, además, que el llanto es totalmente normal después de haber pasado por una experiencia traumática. Con todo, es necesario atender esta tristeza derivada del duelo, pues fácilmente puede convertirse en depresión. 

Cabe resaltar, por último, que en ningún caso se recomienda la automedicación y, más bien, hay que buscar la ayuda de un profesional de la salud psicológica que nos ayude a atravesar por esta experiencia.

 

También en Pijama Surf: 8 actividades terapéuticas que te ayudarán a resetear la mente y curar un trauma

 

*Si te encuentras en México y necesitas atención psicológica puedes llamar al teléfono 4161 6041, en donde la Universidad Nacional Autónoma de México ofrece asistencia.

Con información de Verne