*

X

5 canales en YouTube para aprender filosofía por tu cuenta

Filosofía

Por: pijamasurf - 10/22/2017

El quehacer filosófico está, en nuestra época, más cerca de lo que podríamos creer

Hasta donde sabemos, el ser humano es el único ser vivo que reflexiona. Es posible que otros seres piensen, que tengan conciencia de sí mismos, pero hasta donde podemos entender, sólo en el ser humano la capacidad de pensar y la conciencia se convirtieron en pensamiento reflexivo, esto es, en pensamiento que se pregunta por la causa de los fenómenos de la realidad, por su sentido y su significado, por la razón de existencia de sí mismo y todo aquello que le rodea. 

La filosofía ha sido llamada "la madre de todas las ciencias" porque justamente ese interés por la realidad y sus fenómenos se encuentra en el origen de todo procedimiento especulativo y de investigación.

Hablamos ahora sobre esto como una manera de introducir cinco canales de YouTube que tienen como característica común exponer la obra, ideas y métodos de algunos de los filósofos más importantes en la historia de esta disciplina.

Se trata de recursos útiles para iniciarse en el pensamiento filosófico, ampliar nuestros horizontes o formarnos un ánimo crítico y reflexivo, cualidades que, en general, suelen tener un efecto amplio y benéfico para nuestra existencia.

 

Grandes pensadores del siglo XX

Un programa transmitido en la televisión argentina, presentado por Ricardo Foster, filósofo, profesor en las universidades de Buenos Aires y de Maryland.

 

Filosofía aquí y ahora

Desde el 2008, en esta emisión también de origen argentino, el filósofo José Pablo Feinmann ha presentado algunos de los conceptos fundamentales del quehacer filosófico, la relación de la filosofía con otras disciplinas y algunos ejemplos de su actualidad. Los capítulos de todas sus temporadas se encuentran en YouTube.

 

Unboxing Philosophy

En un formato que combina ilustración y voz –y que resulta un tanto más cercano a esta época– Unboxing Philosophy es un canal en el que Daniel Rosende, licenciado en filosofía, retoma la idea del “unboxing” que suele asociarse a la primera presentación de los gadgets en medios, para aplicarla a la filosofía, sus conceptos, autores y más.

 

Seminario Virtual de Filosofía

En estos videos, profesores de la Universidad Autónoma de Madrid exploran diversos aspectos de la filosofía, desde cuestiones elementales como las razones para filosofar, hasta problemas un tanto más especializados.

 

La fonda filosófica

Otro canal que se sirve de los recursos digitales para ampliar el conocimiento de la filosofía. Por medio de explicaciones dinámicas y creativas, Darin McNabb reflexiona filosóficamente sobre distintos fenómenos de la realidad y del propio quehacer filosófico.

Estas mismas emisiones pueden encontrarse como podcasts en iTunes (en este enlace).

 

BONUS

Recomendamos también Cadena Áurea, un podcast en el que Ernesto Priani y Alejandro Martínez Gallardo exploraron lúdicamente nociones como la melancolía, la locura y la imaginación, y su indeleble presencia en la vida y el pensamiento del hombre.

 

¿Qué te parece? ¿Conoces otro programa en YouTube o en alguna otra plataforma que pueda estar en esta lista? No dudes en agregarlo a través de los comentarios de esta nota. Recuerda que pensar es siempre una actividad que se comparte y se hace con otros.

 

También en Pijama Surf: ¿Por qué leer a Nietzsche como un filósofo pesimista cuando enseña sobre todo a amar la vida?

3 preguntas que debes hacerte y, según lo que respondas, moldear tu vida

Filosofía

Por: pijamasurf - 10/22/2017

Las 3 grandes preguntas de la existencia en torno a cuyas respuestas uno debe orientar su existencia para tener una vida significativa, profunda y ética

El mundo en el que vivimos no parece priorizar la reflexión profunda. Lo principal es lo económico y aquello que nos lleva al éxito material. Sin embargo, diversos estudios muestran que la verdadera felicidad e incluso la salud están ligadas a lo que se conoce como una vida con significado o sentido (lo que los griegos llamaron eudaimonía). Aunque exista una cierta urgencia biológica a buscar el placer y evitar lo que nos parece difícil y nos saca de la zona del confort, a la larga nos daremos cuenta de que lo más importante no es lo que tenemos sino cómo somos, cómo percibimos el mundo y si hemos logrado llenar nuestra existencia de belleza, amor y sabiduría. 

Así que en vez de preguntarte cómo vas a lograr ser exitoso, cómo vas a conseguir tener un mejor trabajo o cómo vas a lograr encontrar una pareja (cosas que pueden ser importantes, pero que son subconjuntos de cosas más importantes todavía y que se resuelven solas cuando uno tiene una ética y una filosofía personal), hazte las grandes preguntas y vive una vida profunda. Las tres grandes preguntas tradicionalmente son "¿quién eres?", "¿de dónde vienes?" "¿a dónde vas?". Estas preguntas no se refieren, evidentemente, a cómo te llamas o quiénes son tus padres, o a qué te quieres dedicar. Son preguntas filosóficas, existenciales, que requieren de seria meditación e investigación. Son las grandes preguntas que todos los filósofos se hacen, pero que existen naturalmente en el corazón del hombre. Muchas veces las dejamos de hacer porque parecen demasiado difíciles o porque estamos tan ensimismados en el tren de la existencia, lidiando con el día a día, que no tenemos una perspectiva amplia. Son preguntas, sin embargo, que los niños se hacen, y que todo hombre con verdadera curiosidad, con verdadero deseo de saber necesariamente formula. Y no son en ninguna medida inútiles, ya que a partir de sus respuestas o de sus intuiciones un individuo que tiene la mínima integridad, ética y fidelidad a sí mismo y a la verdad, debe orientar su vida. Estas tres preguntas también pueden formularse así:

¿Qué es el ser humano? ¿Qué es la vida? ¿El mundo es real?

¿Cuál es el origen de la vida? ¿Existe un Creador o una divinidad que soporte el universo?

¿Existe vida después de la muerte? ¿Existe un alma inmortal?

Podemos tener distintas respuestas a estas preguntas; incluso podemos concluir que no es posible para el ser humano responderlas, pero de cualquier manera la respuesta o la postura que encontremos naturalmente debe determinar nuestra forma de vivir, nuestros objetivos y las cosas a las que le damos más importancia. Un ejemplo: si una persona piensa que es muy probable que la existencia continúe y que la continuidad de su alma o mente depende de los hábitos y conductas que cultiva en esta vida, esa persona estaría motivada a vivir una vida que favoreciera el cultivo o entrenamiento de su mente y la práctica de la virtud. Sería sumamente contradictorio e incongruente que se dedicara al hedonismo, a apilar cosas materiales y demás. No sería lo mismo para quien considera que no existe una vida después de la muerte, que esto es lo único que hay. Dicho individuo podría de todas maneras practicar una vida virtuosa, acaso entendiendo que en esta vida es benéfico también obrar de cierta forma y demás, pero no tendría la misma motivación o urgencia, por ejemplo, de dedicarse a pacificar su mente o a generar buen karma, etc. Lo mismo ocurre si una persona tiene fe en Dios o si considera que el ser humano es realmente un ser hecho a imagen y semejanza de la divinidad. La primera pregunta también sirve para preguntarse si lo que soy como individuo tiene un destino, un propósito o un dharma particular que debo cumplir. Esto no iría en el sentido de satisfacer mi propia voluntad individual, sino porque existe una fuerza cósmica o divina que me impele a realizar algo. O, por el contrario, determinar que no existe tal determinismo o tal impulso universal, no hay esencia detrás de la existencia y todo lo que soy es mi propia construcción individual.

Por otro lado, uno podría determinar que los elementos que tenemos para conocer la realidad son insuficientes, siendo el universo tan vasto y nosotros tan limitados. Esto llevaría a un agnosticismo, lo cual puede ser una postura de asombro ante la existencia, de estar abierto al misterio y a la maravilla y no cerrarse a las posibilidades. Una postura muy distinta, por ejemplo, al ateísmo o al materialismo, donde se considera que no existe vida espiritual ni nada parecido, por lo cual lo único que hay es esta breve vida material. También se podría tomar la postura del matemático Blaise Pascal, quien determinó que aunque el hombre no puede conocer el infinito o comprobar la existencia o inexistencia de Dios, los beneficios de creer en Dios superan por mucho al no creer en él y, por lo tanto, es conveniente tener fe: "La razón es que, aun cuando la probabilidad de la existencia de Dios fuera extremadamente pequeña, tal pequeñez sería compensada por la gran ganancia que se obtendría, o sea, la gloria eterna". Este argumento se basa en gran medida en que nuestra vida humana a fin de cuentas es sumamente breve, y si es que existe una vida eterna, todo lo mundano palidece ante ello y debe supeditarse.

Para concluir, lo que queremos enfatizar es la importancia de hacernos estas preguntas, puesto que lo cambian todo y dan un sentido y propósito a nuestra existencia, nos permiten vivir de una manera más profunda (claro, sin que incurramos en una parálisis por el excesivo análisis). A la vez, nos obligan a conocernos a nosotros mismos y a formar nuestras propias ideas y conclusiones y no dar por hecho lo que piensan los demás o lo que superficialmente es aceptado -recordemos lo que dijo Nietzsche: "En los individuos, la demencia es rara; pero en los grupos, partidos, naciones y épocas, es la norma". En otras palabras, hacernos estas preguntas requiere que investiguemos la naturaleza de la realidad, que miremos hacia adentro y hacia afuera, que nos informemos seriamente y que practiquemos una conciencia crítica. Al final, el ejercicio sólo es fructífero si somos honestos y somos capaces de ir más allá de nuestros prejuicios y temores.