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Esta es la primera imagen de un agujero negro (y es bastante poética)

Ciencia

Por: pijamaSurf - 10/16/2017

La ciencia antes era más poética y, a veces, también más precisa; la primera imagen de un agujero negro es una buena prueba

Desde que hace unas décadas entraron al imaginario, los agujeros negros están siempre ahí, aunque hasta hace poco jamás los habíamos visto, ni siquiera ilustrado. Inconmensurables, con una potencia difícil de imaginar y un rol protagónico en la dinámica de nuestro universo, estos objetos, o mejor dicho misteriosos portales, eran sólo imaginados visualmente. 

Su capacidad para alterar radicalmente los patrones del tiempo-espacio, así como su inasible presencia, los hacían más intrigantes. Sin embargo, este "punto de no retorno de la luz y la materia" fue visualizado en 1979 por Jean-Pierre Luminet, con nada más que una temprana computadora, avezados cálculos matemáticos y mucha tinta.

Lo curioso es que, además de lo poético de la imagen, que recuerda a un ojo humano "enrimelado", quizá una ojera femenina, esta imagen es más precisa que muchas de sus sucesoras, elaboradas con equipo avanzado y la experiencia astronómica acumulada, de forma acelerada, en la última mitad de siglo. De acuerdo con The Space Academy, en la imagen de Luminet la energía y la luz son más intensas cerca del filo del agujero negro, y más débiles conforme se aleja. Además, ilustra los efectos de Doppler y Einstein, provocados por la rotación del disco de acreción, que provocaría un brillo más intenso de un lado, dependiendo de la dirección en la que gira tal disco.  

En todo caso quedémonos con la sugerente estética de esta imagen pionera de un agujero negro, muy superior a las posteriores visualizaciones generadas por computadora y a la, para muchos paradójica, precisión que logró Luminet, superior a la de las más recientes. 

A fin de cuentas la ciencia tiene mucho de poesía, lo cual es algo que, a veces, parece que hemos ido olvidando.

Electricidad hecha a partir de lágrimas, saliva y mucosidad humanas

Ciencia

Por: PijamaSurf - 10/16/2017

Estas secreciones humanas son capaces de producir electricidad gracias a la proteína lisozima, la cual puede tener reacciones eléctricas cuando se encuentra bajo presión

Las lágrimas, el sudor y la saliva son fluidos que tienen una función en el cuerpo humano. Por ejemplo, las primeras fungen como regulador psíquico o protector de contaminantes; el segundo, como regulador de la temperatura corporal; la tercera, como protector de objetos y contaminantes en la zona bucal. Sin embargo, muy poco se sabía acerca de la propiedad de producir electricidad de estos tres fluidos.

Según las investigadoras físicas Aimee Stapleton y Tofail Syed, de la Universidad de Limerick en Irlanda, estas secreciones humanas son capaces de producir electricidad gracias a la proteína lisozima, la cual puede tener reacciones eléctricas cuando se encuentra bajo presión. Se trata de una enzima que ayuda a romper las paredes bacteriológicas de las células, pero en condiciones con la suficiente manipulación ambiental, es capaz de producir una carga eléctrica. Es decir, al aplicar un poco de presión en cristales de lisozima, se genera la piezoelectricidad –una carga eléctrica que se acumula como reacción de un estrés mecánico.

En palabras de Stapleton:

Pese a que la piezoelectricidad es usada regularmente, se desconoce realmente cómo esta proteína en particular es capaz de generar electricidad. Dado que es materia biológica, no es tóxica y por lo tanto puede usarse de múltiples formas innovadoras, tales como capas electroactivas antimicrobios para implantes médicos.

La novedad de este tipo de electricidad, con base en los cristales lisozimas, es que provienen de la naturaleza misma y por lo tanto es energía ecológica –a diferencia de la energía derivada de los cuarzos. Por esa razón, esta nueva perspectiva permite comprender la existencia del ser humano de manera orgánica mediante unas estructuras jerárquicas complejas como pieles, células y polipéptidos.

Por supuesto, mencionan las investigadoras, se requiere una mayor investigador al respecto; sin embargo, se pretende desarrollar una nueva era de electrónicos flexibles y ecológicos, así como nuevos tipos de implantes que liberen medicamentos en el cuerpo desde el interior de la piel.