*

X

25 años después de tomar fotografías en blanco y negro, este hombre alcanzó la perfección en la técnica

Arte

Por: pijamasurf - 11/28/2017

¿La constancia es más importante que el talento?

Hace un par de años, el conferencista y escritor Malcolm Gladwell ganó cierta notoriedad por la idea de que bastaban 10 mil horas de práctica en una disciplina para poder dominarla. Se tratase de pintar o de hacer un deporte, de estudiar un idioma extranjero o incursionar en un nuevo campo profesional, según Gladwell, la regla se mantenía: después de 10 mil horas de práctica constante, ferviente, aquel que comenzó sin saber poco o nada sobre la materia en cuestión, podría llegar a ser considerado un experto.

Al poco tiempo la hipótesis de Gladwell fue refutada, al menos en la forma, pero lo cierto es que, de fondo, es casi imposible no darle la razón. Incluso la sabiduría popular lo sabe: “la práctica hace al maestro”, frase que podemos encontrar repetida de distintas maneras, con otras palabras y en otros autores, y no sólo eso: si hurgamos un poco en la biografía de personas a quienes admiramos por su trabajo (escritores, músicos, científicos, etc.), descubriremos que junto con el talento que podríamos atribuirles hay también una enorme cantidad de trabajo, desvelos, intentos malogrados y empeño casi obsesivo en la factura de su labor, tanto que ante semejante evidencia podemos llegar a dudar si de verdad el genio existe o si, en el fondo, el secreto de éste no es otro más que la constancia y la entrega total hacia lo que se hace. "La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”, se dice que alguna vez dijo Pablo Picasso.

Las imágenes que acompañan esta nota son del fotógrafo Jason M. Peterson, quien vive actualmente en Chicago y trabaja como director creativo en la agencia de publicidad Havas. 

Eso, sin embargo, es anecdótico. Lo importante es que ha pasado los últimos 25 años de su vida tomando fotografías en blanco y negro. Sus primeras imágenes las tomó a los 13 años de edad y sólo en los últimos 5 ha hecho público su trabajo.

¿La práctica hace al maestro? Sin duda. También las experiencias de vida, el estudio y la curiosidad, perder el miedo a equivocarse, atreverse. Pero, a juzgar por estas fotografías, por encima de todo eso está la práctica. Hacer siempre lo que más queremos.

 

También en Pijama Surf: ¿Cuánto tiempo se necesita para formar un hábito? Aquí la respuesta

Todos tus muertos: Reflexión sobre ‘Vuelven’ (Issa López, 2017)

Arte

Por: Psicanzuelo - 11/28/2017

No sería justo decir que la película mexicana ‘Vuelven’ (Issa López, 2017) es una cinta de horror, o un cuento; sería más parecido a un poema de realismo mágico macabro

La primera escena de Vuelven (Issa López, 2017) nos sitúa en un salón de clases donde los niños siguen la instrucción de su maestra, escribir un cuento, así conocemos a Estrella (Pola Lara) con su pulcro uniforme. Una niña que quiere escribir sobre tigres que han olvidado lo que son por miedo, y tienen que recordar para recobrar su reino. Hasta que un tiroteo hace que la maestra les indique tirarse al suelo, y que Estrella reciba de su mano un gis partido en tres que en realidad son tres deseos. Ella podrá usar a su antojo más adelante los deseos, desatando giros dramáticos en el guión en los que resulta complicado descifrar qué tan reales son, en lugar de constituir simples coincidencias mundanas.

Estrella regresa a su casa a descubrir que su madre no está, fue asesinada, y así encuentra a un grupo de niños de la calle que también han perdido a sus padres a manos del crimen organizado. Liderados por el carismático Shine (Juan Ramón López) viven en una azotea, comiendo ramen instantáneo con palomitas cuando pueden. Recordando clásicos como Los olvidados (Luis Buñuel, 1950), Pixote (Héctor Babenco, 1981) y Peter Pan (Clyde Geronimi, Wilfred Jackson, Hamilton Luske, 1953). Cabe mencionar que los niños no son actores y en verdad es un casting muy joven; a medida que la trama avanza los niños van sorprendiendo por el nivel de compromiso con la ficción, volviendo el relato más real cada vez, sin que olvidemos que son niños. 

El Shine tiene un celular de un político, El Chino (Tenoch Huerta), envuelto con un grupo delictivo; también una pistola de calibre considerable, sobre todo en sus diminutas manos, con el mango de una serpiente de oro. Ambos objetos se los roba a un narcotraficante durante su borrachera callejera. Resulta que el celular contiene un video donde se ve el asesinato de una mujer por parte de El Chino, que no es nadie más que la madre de Estrella. El grupo de niños a los que se ha integrado la bucólica Estrella tienen que huir cuando son perseguidos por los criminales, hasta que llegan a una gran mansión abandonada y derruida donde pueden jugar a ser niños otra vez. Son acompañados de un tigre que a veces es oso de peluche que cobra vida (maravilloso uso de efectos CGI) y a veces se vuelve un tigre real.

Otra metáfora fantástica aparece justificada por la carcasa del celular, varios dragones que vuelan en el aire y a veces se vuelven golondrinas como las que formaban la cadena que tiene la madre de Estrella en la muñeca, gracias a la que la reconocen los niños en el video. Así que a veces vemos dragones volando y a veces son golondrinas, simbolizando los dragones los que los niños pueden convertirse al crecer con tanta crueldad a su alrededor, o quizás evolucionen y hereden las golondrinas de las tradiciones mexicanas que se van perdiendo pero que siguen ahí con raíces profundas por medio de las familias.

El guión de Issa López es directo y simple, cargado de gran variedad de símiles impactantes que reflejan poéticamente la sangrienta violencia que se vive en el México actual. Lo primero que vi de Issa López fueron sus cortos escolares que destacaban en el uso de la imagen, entre relatos de horror y cuentos pero con fuerte carga social. Me da un enorme gusto que regrese ahora a sus afortunados inicios, después de dedicarse mucho tiempo al cine comercial, escribiendo numerosos guiones y dirigiendo dos cintas de comedias románticas tradicionales como lo fueron Efectos secundarios (2006) y Casi divas (2008).

Si fuera lo antes señalado poco para que el lector se anime a ver la cinta, podrían hacer más caso al genial escritor norteamericano creador de múltiples novelas que han sido adaptadas al cine con gran éxito como Carrie o El resplandor, entre muchas otras. Stephen King, el maestro del terror literario, publicó en su Twitter acerca de Vuelven: “Este es un estupendo film, que es al mismo tiempo rudo y conmovedor. Después de 2 minutos estaba bajo su hechizo”.

 

Twitter del autor: @psicanzuelo