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O cuando la mujer se ve obligada a aceptar la oferta sexual pese a no desearlo, como en el caso de los abusos del director Weinstein en Hollywood

De acuerdo con algunos historiadores, los jóvenes de la Antigua Roma solían violar en grupo a una virgen como un rito de iniciación hacia la adultez. Esta práctica formaba parte de una costumbre, en donde el más poderoso se apropiaba de objetos -incluyendo a personas, como mujeres y esclavos- para ganar un rango con privilegios en la sociedad. Desde entonces, el acoso y abuso sexuales no sólo se han normalizado en nuestra sociedad; también se han convertido en una herramienta de poder. Por esta razón, campañas como "No es no" tienen lugar en los programas a favor de la equidad de género y prevención de feminicidios.

Sin embargo, este tipo de campañas impiden dilucidar situaciones en donde el consentimiento es concedido mediante la extorsión, es decir, que la mujer se ve obligada a aceptar la oferta sexual pese a no desearlo. Un ejemplo de ello es la polémica situación entre los directores en Hollywood -principalmente el caso de Harvey Weinstein y Kevin Spacey- o el catálogo de prostitución de las actrices de Televisa.

Las causas de ello derivan de una crisis y desigualdad socioeconómicas, en donde las mujeres son pensadas bajo el concepto de objeto sexual -una cosa que se puede agarrar y tirar- y se ven obligadas a sostenerse con una entrada de dinero inferior a la que deberían recibir. Es decir que cuando una mujer se enfrenta a la necesidad de mantener a su familia y mantener la solvencia monetaria o el desarrollo profesional, se ve obligada a consentir el acoso de un personaje superior.

En el contexto de estas condiciones, durante décadas se llevaron a cabo reuniones entre el director y productor Weinstein y actrices en desarrollo de su carrera profesional, en la habitación de hotel de aquél. En caso de que ellas rechazaran la oferta sexual del productor, eran amenazadas con perder su trabajo o ser vetadas de otras películas.

Es indispensable realizar una serie de acciones para reducir y prevenir la normalización del acoso, extorsión y abuso sexuales. Desde un principio, hay que tomar conciencia de la situación en riesgo en que están las personas que no gozan de privilegios de poder -como mujeres, indígenas, afrodescendientes...-; reducir el consumo de los productos que se hicieron bajo extorsión, acoso o cualquier situación de abuso; conocer y empezar a demandar el cumplimiento de los derechos a favor de la equidad; o hacer un frente ante las conductas que promuevan la desigualdad socioeconómica entre individuos.

Después de todo, ¿por qué procurar un mundo en donde la crisis colectiva fomenta que el sexo sea una lucha de poder y no una fuente de placer?

Este chileno tiene 121 años, y es el hombre más viejo del mundo (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 11/30/2017

Conoce a Don Celino, el hombre más viejo del mundo

Don Celino tiene 121 años de edad y, al parecer, es el hombre más viejo del mundo.

Nunca se casó, nunca tuvo hijos, pero su salud no sufrió por esta aparente soledad. Tal vez se deba a que hace 22 años Marta Ramírez, entonces de 63 años, accedió a darle asilo a Celino Villanueva Jaramillo, quien tenía 99. En ese momento Martha no pensó que iba a ser algo a largo plazo. Hoy Don Celino tiene 121 años y se ha convertido en un huésped de largo aliento, que hace unos años incluso fue visitado por el presidente de Chile, Sebastián Piñera.

Celino Jaramillo había perdido su certificado de nacimiento en el mismo incendio que lo dejó sin hogar hace 20 años. Pero fue hallada una tarjeta de identidad de 1896 que confirma su edad: nació un 25 de julio de 1896, lo cual lo convierte, según el diario The Guardian, en el hombre más viejo del mundo actualmente. 

Ha trabajado como campesino durante la mayor parte de su vida; a los 80 años fue reemplazado en su trabajo, obtuvo una leve pensión y se dedicó posteriormente a cultivar sus propios vegetales y venderlos en el poblado de Mehuín. Notablemente, hace unos 5 años, cuando Piñera lo visitó, se tomó una foto con él, le dio unas muletas, un horno y otros utensilios, pero no le ofreció acceso a cuidado geriátrico.

Actualmente Celino sufre de cataratas, está sordo en un 85%, no tiene dientes y pocos entienden lo que dice -pero la familia que lo cuida sí logra comprenderlo-. 

Sobre sus hábitos o dieta -y un posible secreto de la longevidad- nada se ha dicho. La familia que lo cuida dice simplemente que "come de todo", aunque, a veces, esto le hace recordar que no tiene dientes.