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Esto sucede en tu cerebro después de una temporada de insomnio

Buena Vida

Por: pijamasurf - 11/13/2017

Este fenómeno es similar a cuando un individuo se encuentra bajo los efectos del alcohol; desgraciadamente “no hay manera médica de identificar a los conductores cansados en la carretera de la misma forma en que se detecta a los conductores ebrios”

Una mala racha de dormir mal puede resultar en fatiga, desatención, olvidos, accidentes, errores cotidianos, malhumor o actitudes agresivas… Incluso pueden sentirse ráfagas de frustración al intentar dormir un poco sin éxito alguno. De acuerdo con la revista Nature Medicine, estas reacciones ante la privación del descanso onírico suceden debido a la interrupción en la comunicación entre las neuronas, lo que provoca lapsos mentales temporales que afectan tanto a la memoria como a la percepción visual.

Para el autor principal de la investigación, Itzhak Fried, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), la privación del sueño limita “la capacidad de las neuronas de funcionar correctamente”, lo cual explicaría la presencia de los “lapsos congestivos que padecemos después de una ‘mala noche’ y afecta nuestra forma de percibir y reaccionar ante el mundo que nos rodea”. En casos específicos, como en el de pacientes epilépticos, una mala noche puede influir en la presencia de crisis convulsivas.

La relación entre dormir mal y las crisis epilépticas permitió a los investigadores comprender la activación de casi mil 500 neuronas en tiempo real de cada uno de los 12 pacientes de la investigación. La mayor parte de la activación se encontró en la región del lóbulo temporal, la cual regula la percepción visual y la memoria. Curiosamente, conforme los individuos se encontraban cada vez más somnolientos, la activación de las neuronas disminuía de velocidad. Para Yval Nir, coautor de la Universidad de Tel Aviv, en Israel: “A diferencia de la reacción habitual, rápida, las neuronas respondían lentamente, se activaban más débilmente y sus transmisiones se prolongaban más de lo habitual”.

Como conclusión, Fried y Nir observaron que la falta de sueño interfiere en la capacidad de las neuronas tanto para codificar información como para traducirla en un pensamiento consciente y lógico. Utilizando el ejemplo de un conductor privado de sueño, los investigadores sugieren que “el acto de ver al peatón se ralentiza en el cerebro cansado del conductor. Su cerebro necesita una mayor cantidad de tiempo para registrar lo que está sucediendo”. Este fenómeno es similar a cuando un individuo se encuentra bajo los efectos del alcohol; desgraciadamente, “no hay manera médica de identificar a los conductores cansados en la carretera de la misma forma en que se detecta a los conductores ebrios”.

Para reducir las consecuencias de la privación de sueño, te compartimos algunos tips:

– Hacer ejercicio

La actividad física es una alternativa que aporta beneficios al sueño reparador, pues permite conseguir un sueño más rápido y profundo y reduce la frecuencia con la que te despiertas durante la noche.

– Utilizar la cama sólo para dormir o tener sexo

Actividades como ver la televisión, navegar en redes sociales, revisar el correo, jugar videojuegos, etc., se vuelven un distractor que disminuye, incluso a nivel neuronal, la capacidad de dormir profundo.

– Realizar una rutina de sueño

Para dormir bien se necesita organizar un horario, para que el sueño llegue a nuestro cuerpo y luego éste se despierte más fresco y descansado.

– Reducir el consumo de tabaco, café, alcohol y junk food horas antes de dormir

Cada uno de estos elementos altera el funcionamiento normal o saludable del cuerpo, incluyendo los procesos de sueño. Esto se debe a las sustancias químicas que contienen en sus compuestos, tales como nicotina, cafeína o glutamato monosódico, entre otros.

– Meditar en caso de no poder dormir

Si intentas, sin éxito, dormir en la cama, evita retomar el celular o la tablet –sus luces reducen la producción de melatonina, la hormona del sueño. En su lugar, realiza una meditación en cama, de manera que el cuerpo pueda relajarse y se pueda liberar la tensión o el estrés.

Sobre cómo tener menos cosas en casa mejora tu pensamiento

Buena Vida

Por: PijamaSurf - 11/13/2017

Entre los beneficios de poseer menos bienes materiales está la reducción de los niveles de cortisol

Hay ocasiones en que la vida nos obliga a aprender a desapegarnos de los bienes materiales. A veces sucede mediante mudanzas hacia otro país, catástrofes naturales o grandes rupturas maritales; pero en otras, al buscar una manera de hallar un mayor bienestar general, se decide adentrarse en un mundo minimalista dentro del hogar.

Entre los beneficios de poseer menos bienes materiales está la reducción de los niveles de cortisol. Esto ha sido comprobado en un estudio de UCLA, en Estados Unidos, en donde se descubrió que el cerebro que se enfrenta a una sobreestimulación visual debido al exceso de objetos en el hogar, suele sobrecargar los corpúsculos sensoriales y en consecuencia causar una constante sensación de estrés. En los resultados de otra investigación, liderada por el Princeton University Neuroscience Institute, se explica que un campo visual con múltiples estímulos limita la habilidad de procesar la información e incrementa la posibilidad de distracción. En otras palabras, el estilo de vida de mayor orden en el hogar permite un mayor orden en otros procesos personales, como la toma de decisiones en torno a relaciones, actividades o carrera. Es decir, un hogar minimalista –e incluso el proceso de convertirlo en uno– nos ayuda a ser más críticos a la hora de tener que elegir qué tipo de trabajos aceptamos, qué tipo de relaciones queremos gozar, o qué camino profesional seguir a corto, mediano y largo plazo.

Sin embargo, ¿cómo llevar a cabo un estilo de vida con menor cantidad de bienes materiales? Según la gurú japonesa Marie Kondo, hay cinco maneras o pasos a realizar para limpiar el exceso en el hogar:

– Visualizar un compromiso con el desapego. Como si se tratase de un vínculo amoroso que requiere un trabajo y constancia a lo largo del tiempo, el desapego necesita un compromiso durante el resto de la vida.

– Imaginar un estilo de vida ideal. Imaginar desde el tipo de casa en que se desea habitar hasta la manera en que se desea vivir, facilitará el proceso para un estilo de vida minimalista. Se trata de un momento de adaptación.

– Empezar a planificar hacia dónde se enviarán los objetos de los que te desharás. Antes de ir directamente hacia los botes de la basura o comprar cajas de cartón para guardar los objetos, considera si algunas de las cosas pueden donarse, regalarse o reciclarse.

– Liberar espacio por categoría, no por ubicación. Recolectar aquellos objetos en el hogar en función de su categoría, como libros y zapatos, ayudará a tomar mayor conciencia en torno a lo que se posee. Esto, de manera inmediata, brinda un mayor sentido de control y autodominio.

– Identificar lo que se queda y lo que se va. El principal filtro es escoger aquello que brinde una oleada de alegría en el instante en que se vea; de lo contrario, lo mejor es dejarlo ir.

Empezar a desapegarse permite observar de manera más objetiva las necesidades: ¿qué es lo que realmente necesito en mi vida?, aquello que necesito, ¿realmente me brinda felicidad y plenitud?, ¿estoy en el lugar adecuado y necesario para mi crecimiento y mejoría? Estas son, en general, cuestiones que brindan analógicamente un sentido de orden y alivio.